(LA APUESTA COMO ESTÍMULO Y EL DINERO RÁPIDO COMO SALVACIÓN)
Las apuestas en línea devoran el futuro de los menores y desestabilizan a las familias.
Escribe: Fernando Aladin.
Introducción: ¿La historia se repite?
Quienes crecimos en la década de 1980 fuimos testigos del bombardeo publicitario de las marcas de cigarrillos que, basando las mismas en una cuestión aspiracional, mostraban a los fumadores como “ganadores”, que viajaban por el mundo, asistían a fiestas, emprendían travesías, integraban una élite que sólo se veía en el cine o en la televisión, pero a la mayoría de los fumadores, jamás podría llegar, aunque desde la pantalla, lo hacían sentir parte de dicha experiencia ficticia. Fue tan potente el impacto que generaba esta campaña propagandística, que llegó al absurdo de lograr que los niños de esa generación (mi generación), recolectaran y coleccionaran etiquetas y cajas de cigarrillos, incluso si en sus hogares no había fumadores.
La publicidad televisiva gozó de tal masividad en la década de los noventa que se consolidó como el principal medio de entretenimiento de la época, superando a la radio, gracias a esta amplia difusión, la televisión desempeñó un papel crucial en la promoción y propagación del consumo de tabaco a nivel global.
?Las miniseries y, especialmente, los eventos deportivos como la Fórmula 1, estaban saturados de anuncios de cigarrillos. Un ejemplo claro era el equipo “Lotus”, cuya monoplaza lucía el icónico diseño negro y amarillo de la marca “John Player Special”. Más notable aún fue el caso de “McLaren”, la escudería dominante de la época (hoy con colores naranja y negro, que se perfila para ganar el campeonato mundial de conductores y de escuderías en la máxima categoría del automovilismo mundial), que adoptó directamente el distintivo rojo y blanco de “Marlboro”. Esta monoplaza sirvió de telón de fondo para los campeonatos de dos de los mejores pilotos de la historia, Ayrton Senna y Alain Prost, toda esta exposición en medios de alta visibilidad contribuyó decisivamente a la explosión del consumo mundial de tabaco.
Sin embargo, a fines del siglo pasado, numerosos estudios científicos revelaron la devastadora relación entre el tabaco y los problemas graves de salud. Esto marcó un cambio cultural significativo, que asoció directamente al cigarrillo con la muerte. Desde entonces, han pasado más de treinta años y la percepción del tabaco ha cambiado radicalmente, no sólo por la asociación de este producto con el cáncer y enfermedades respiratorias varias, sino que el Estado tomó medidas tendientes a fuertes campañas de concientización, regulaciones y prohibiciones, luego de varias décadas de lobby empresario, numerosos juicios y muchísimas muertes, que desincentivaron la publicidad de este producto, ya que se convirtió en un verdadero tabú para la sociedad y con ello se produjo la baja sustancial del consumo.
Ahora bien, la nueva patología, igual de adictiva que la nombrada anteriormente es la “LUDOPATÍA”.
La ludopatía, también conocida como juego patológico, es un trastorno adictivo caracterizado por un comportamiento de juego desadaptativo, persistente y recurrente. Este comportamiento puede generar un malestar o alteración clínicamente significativa en la vida del individuo.
A menudo, se asocia la ludopatía con problemas financieros graves, como la pérdida de grandes cantidades de dinero o la ruina económica. Sin embargo, estos problemas son solo una consecuencia del trastorno. El problema central es que la ludopatía puede llevar a una alteración completa de la vida del individuo, haciendo que descuide o abandone aspectos importantes como: relaciones personales y familiares, responsabilidades sociales, laborales, etc. y el deterioro de actividades y hobbies fuera del juego.
En resumen, la ludopatía es un trastorno adictivo que puede tener consecuencias graves en la vida del individuo, más allá de los problemas financieros.
Los famosos que la publicitan entre los que se encuentran cantantes, influencers y deportistas de elite, sumado al bombardeo publicitario de las casa de apuestas que se trasluce en camisetas de fútbol de los principales equipos del mundo y, volviendo al paralelismo de los ochenta, la siempre influyente Fórmula 1, han logrado una creciente y agresiva proliferación de los sitios de apuestas en internet que, como era de esperarse, ha encendido las alarmas sociales, económicas y psicológicas en el núcleo familiar. Lo que comienza como una "diversión" o un camino al "dinero fácil" se ha transformado en una epidemia de ludopatía digital que afecta cada vez más a los menores de edad, con consecuencias devastadoras para su desarrollo y la estabilidad de sus hogares.
El problema se agrava si tenemos en cuenta que a la par de los sitios de apuestas "legales" de la web, se le suman las apuestas ilegales, a la que los menores también tienen acceso irrestricto. Este año una red de apuestas ilegales con ramificaciones en la Ciudad Autónoma y la Provincia de Buenos Aires fue desmantelada. Lo que comenzó como una investigación por lavado de dinero y juego clandestino, y que resultó en 30 allanamientos ordenados por la justicia interviniente en la causa, dio como resultado tres detenidos y ahora sacude a la farándula, ya que varios famosos e influencers han quedado comprometidos y están siendo investigados por su posible vinculación con la banda delictiva.
La Vulnerabilidad Adolescente y la Adicción Instantánea
Ocho de cada diez adolescentes han accedido a jugar en apps o casinos virtuales, según estudios recientes. A pesar de la prohibición legal para los menores de 18 años, la facilidad de acceso a estas plataformas —a menudo a través de billeteras virtuales o la omisión de controles efectivos— convierte a los jóvenes en un grupo de riesgo especialmente vulnerable.
La publicidad omnipresente, a través de influencers, equipos deportivos y redes sociales, normaliza la práctica y la asocia con el éxito y la pertenencia. Este ambiente, sumado a la promesa de "recompensa inmediata" y la naturaleza anónima de la apuesta virtual, favorece el desarrollo rápido de la ludopatía. Los signos de alerta en los jóvenes son cada vez más evidentes y pueden resumirse en:
* Deterioro Académico: Bajo rendimiento, falta de concentración e interés en la escuela.
* Aislamiento Social: Retraimiento, irritabilidad y abandono de actividades deportivas o sociales que antes disfrutaban.
* Problemas Emocionales: Ansiedad, depresión, insomnio y, en casos graves, la negación o la mentira sistemática sobre su actividad.
* Búsqueda Desesperada de Dinero: Pedidos de dinero más frecuentes, uso indebido de tarjetas bancarias o incluso la comisión de pequeños robos.
El Colapso Económico y Emocional de la Familia
El impacto de esta adicción trasciende al menor y se irradia a toda la estructura familiar, afectando de manera crítica dos pilares fundamentales:
* Impacto Económico: Las apuestas generan de forma inmediata un riesgo de problemas financieros graves y endeudamiento. Los menores, en su afán por recuperar lo perdido o seguir jugando, pueden agotar sus propios recursos o los de la familia. La búsqueda de dinero puede llevarlos a interactuar con prestamistas ilegales, sumando un peligro de usura y extorsión. En muchos casos, los padres descubren la magnitud del problema cuando ya existen deudas significativas. Hay que tener presente, además, que los sitios de apuestas, tal como sucedía con los que organizaban apuestas clandestinas de antaño, no van a ir necesariamente por caminos legales, máxime porque los menores no son aptos para celebrar contratos, pero estas organizaciones cuentan con medios económicos suficientes como para lograr quebrantar voluntades de diferentes maneras y así lograr cobrar sus deudas, si así lo dispusieran. Vale traer a colación el dicho popular que dice: “las deudas del juego se pagan con sangre”.
* Impacto Familiar y Psicosocial: La confianza se resquebraja por las mentiras y los engaños asociados a la adicción. El ambiente familiar se vuelve tenso y conflictivo, centrado en el problema del juego. Especialistas de UNICEF señalaron que la situación no solo implica una alarma financiera, sino un grave deterioro en el bienestar psicosocial y las relaciones dentro del hogar.
El Dilema Legal: ¿Responsabilidad de los Padres por las Deudas de sus Hijos? Una de las problemáticas más angustiantes para los padres es la pregunta sobre la responsabilidad legal por las deudas generadas por sus hijos menores de edad en estos sitios.
Aunque la mayoría de las legislaciones prohíben el juego a menores y los contratos celebrados por ellos suelen considerarse nulos, la realidad es más compleja. Para analizarlo cabe resaltar algunos tópicos:
* Responsabilidad Parental: En el ámbito del derecho civil o privado, las leyes de diversos países establecen la responsabilidad objetiva y solidaria de los padres por los daños causados por sus hijos menores que conviven con ellos y están bajo su responsabilidad parental. Si bien este tipo de normas se aplica principalmente a la reparación de daños a terceros (por ejemplo: robos, hurtos, daños o actos de vandalismo cometidos por los menores), las deudas de juego pueden generar un debate legal sobre si se encuadran en la figura de un daño que los padres deben resarcir, aunque personalmente considero que no es aplicable a este caso.
* Dificultad en la Práctica: En el caso de las deudas en sitios de apuestas, la situación se complica por la ilegalidad del acceso del menor y la falta de regulación o control de muchos sitios. No obstante, en la práctica, los padres a menudo se ven moral y económicamente obligados a afrontar las deudas generadas por el uso indebido de sus propias cuentas bancarias o tarjetas de crédito a las que el menor tuvo acceso, o para evitar el acoso de prestamistas. Los especialistas recomiendan no sobreproteger al adicto pagando deudas, pero en el caso de los menores, la protección de su bienestar y la estabilidad familiar muchas veces imponen un camino de asistencia y negociación, en miras del interés superior del menor que requiere y obliga a la tutela legal.
* La Clave es la Prevención: La ley es clara en que los menores no pueden apostar. Es fundamental que los padres fortalezcan el control parental, mantengan una comunicación abierta sobre los riesgos del juego y denuncien activamente las plataformas ilegales o aquellas que no cumplen con los controles de edad.
El consenso de los expertos en la materia es que se necesitan medidas regulatorias más estrictas, especialmente en el control de la publicidad y la fiscalización de los mecanismos de acceso, para proteger a la infancia y adolescencia de un negocio que amenaza con desmantelar el futuro de toda una generación.
La pregunta del millón: ¿Cómo abordar la problemática?
Los especialistas en prevención de adicciones de UNICEF y argentina.gob.ar ofrecen las siguientes recomendaciones para abordar la problemática en el hogar:
Fomentar la comunicación abierta, creando un espacio de diálogo sin juicios para que el adolescente se sienta seguro de compartir sus experiencias y preocupaciones.
?Establecer límites de pantalla y dinero, reduciendo el acceso al dinero de bolsillo o a las billeteras virtuales y limitar el tiempo que pasa frente a las pantallas.
?Monitoreo y supervisión, involucrándose en las actividades digitales de sus hijos, supervisar las cuentas y conocer los juegos que utiliza.
?Promover alternativas, fomentando activamente el deporte, las actividades artísticas o las salidas que no impliquen el uso de dispositivos electrónicos. Una buena medida para ello es pautando como necesarias a las actividades recreativas extra-áulicas, puesto que se logra en el menor, desde temprana edad, una responsabilidad para desarrollar esas actividades, que además le resultan divertidas, recreativas, saludables y les brindan, a la par de la satisfacción, integración con sus pares y pleno desarrollo en los distintos aspectos de la vida. Así el deporte, la música, la danza, la cultura, etc., logran un estímulo asimilable al de estas apuestas, pero sin los daños que producen las mismas.
?Informarse en familia, entendiendo juntos qué es la ludopatía y las graves consecuencias que tiene para la salud y la economía familiar, es la clave.
Es indudable que la resolución de esta grave problemática, junto con la necesaria concientización pública, se convertirá pronto en una prioridad, así como es inevitable que la ludopatía se sitúe pronto en el centro del debate público, exigiendo medidas de solución y campañas de concientización, en un paralelismo histórico con la lucha contra el tabaquismo de hace treinta años.
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